“Lo que Salamanca no presta”

Lo que Salamanca no presta. 24-VII-98

“Decían los antiguos que Quod natura non dat, Salamanca non prestat. Pilar Montoya, en cambio, no tiene que pedir prestado a la histórica universidad los talentos que la naturaleza le ha confiado: una vocación profunda, unas dotes evidentes, muchas ganas de trabajar, y sobre todo un amor fecundo a lo que hace; el clave, por supuesto, pero también el canto y la danza barroca.

Montoya es una idealista que mantiene con la música un vínculo que podría llamar sacerdotal si no fuera porque quienes la conocen saben de su humanidad cálida y positiva. Aspira a las cumbres y sin embargo no abandona a sus semejantes. Ahí puede estar el quid de su hacer. Y de una sesión bien planteada y excelentemente realizada que puso de manifiesto inteligencia, comprensión y plena sintonía con las intenciones de Haydn.

Pilar propuso cuatro sonatas de distintas épocas: desde la 38, aún anclada en los estilemas del clave barroco, hasta la 62, de sonoridades masivas y cambios de atmósfera casi beethovenianos. En todas ellas lució técnica limpia, articulación variada, acentos llenos de intención, sentido del efecto y de las pausas, e iluminándolo todo, una total lucidez para revelar el mucho humor y las gotas de melancolía que, sin alharacas ni sobresaltos, puso Haydn entre líneas. Por todo lo cual los asistentes la premiamos con muchas y merecidas ovaciones”.  

 Antonio Lasierra. El Periódico de Aragón. 24-VII-98

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